Descifrando árboles

Reseña del álbum King of the Limbs de Radiohead

Me traicioné, después de decirme que no iba a leer ninguna nota respecto al lanzamiento de King of the Limbs antes de redactar esto, no lo cumplí, pero resultó acertado y aunque he escuchado varias veces cada canción de esta producción, no creo que ya haya terminado la grata experiencia. No quiero resumir las cosas que se me han sugerido a través de este complejo y a la vez, limpio entramado de flora y fauna imaginaria, pero si confesar tres palabras me llegaron a la mente tras la escucha: orgánico, bosque y difuso.

Estoy en desacuerdo con la mayoría de las reseñas que leí de fans desilusionados y críticos atemorizados, no esperaba bonus tracks, aunque si llegasen a mis oídos serían más que bienvenidos. Es evidente que Radiohead no tiene interés en agradarle a las masas, también es evidente que están fascinados con los bosques y que los consideran un refugio, y como asunto personal que hace parte de mis fascinaciones, he reconocido desde hace unos años el intento de Thom Yorke por consignar en sus canciones la casa como tema principal, llegando ahora a este difuso álbum.


Sonidos electrónicos y evocaciones a The Eraser, pasan de la carretera al bosque y se internan en la vegetación. Como su nombre lo indica, “King of the Limbs” es el tributo a un viejo árbol que se encuentra en el bosque de Savernake, en Wiltshire, Reino Unido, cerca a Tottenham Court House, donde la banda grabó todo el In Rainbows, en 2007. No es un álbum ligeramente digerible, es experimental y fantasmagórico, y debe ser una excelente opción para viajar en paisaje de clima frío.

La complejidad de esta obra emerge desde la simplicidad de las canciones; despiertan toda mi curiosidad tres en especial: Little by little, Lotus Flower y Give up the ghost, pero no haré recomendaciones temáticas, eso se lo dejo a los críticos. Debo explorar un poco más a Feral, está cargada de sugerencias sónicas y provocaciones; sobre todo si se piensa en el álbum como una sola pieza, en esa medida y sin temor a que me contradigan: le encuentro una extraña similitud con The Bends y un punto supremo en Morning Mr. Magpie.

No me extrañó que adelantaran la salida del material sólo para coincidir con la luna llena, y con ello incrementar el furor de quienes esperaban este colapso… además de un encantador video en el que Thom Yorke pasa del baile al histrionismo, con gracia y fluidez.


Lotus Flower es una canción llena de armonía, concepto reforzado desde el video, una genial interpretación de Don Yorke que le acomoda movimientos espasmódicos al marcado ritmo de la pieza (¡y qué bien baila!); ya se han disparado todo tipo de parodias en youtube, versiones en duranguense y tango, que además dan constancia del impacto generado con este lanzamiento, que para bien o mal, a todos nos ha sacudido. Espero conocer pronto la propuesta gráfica del disco.

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